Área de identidad
Tipo de entidad
Forma autorizada del nombre
Forma(s) paralela(s) de nombre
Forma(s) normalizada del nombre, de acuerdo a otras reglas
Otra(s) forma(s) de nombre
- Terrén, María Mercedes
- Terrén, Mercedes
- Terrén. Mecha
Identificadores para instituciones
Área de descripción
Fechas de existencia
Historia
María Mercedes Margarita Terrén, hija de María Delia Botto Solari (1896-1986) y José Anselmo Terrén Lahunsembarne (1895-1947), nació el 20 de septiembre de 1920 junto a su hermana melliza María Delia Terrén. Su abuelo materno, Felix Botto, oriundo de Italia y altamente considerado en los círculos industriales y comerciales de Buenos Aires, ayudó a las iniciativas de la Sociedad Rural Argentina. La niña Mercedes “Mecha” Terrén realizó sus estudios primarios, y parte del secundario, en el Colegio de las Religiosas del Sagrado Corazón, ubicado en la calle Callao 1272 de la Ciudad de Buenos Aires (institución a la que también habían asistido su abuela y madre). Como hija de María del Sagrado Corazón mantuvo un lazo estrecho de afecto y compromiso activo a lo largo de toda su vida. Es importante señalar la excelencia que declaran sus boletines escolares, como también los testimonios de su esmerada aplicación y conducta. La semilla del cristianismo entregada por las religiosas no hizo esperar la cosecha. Solo a modo de ejemplo mencionamos: su representación como delegada del Colegio en el Segundo Congreso Interamericano de Educación Católica (1946), su rol de miembro de la Comisión promotora del Primer Encuentro Nacional de Exalumnas del Sagrado Corazón (1961), su participación en el panel La influencia y responsabilidad de la mujer a través de la acción cívico-política y de los medios de comunicación y de difusión en el 2º Congreso Nacional de Exalumnas del Sagrado Corazón (1966); además de la sostenida correspondencia que mantuvo con las religiosas a través de los años. Mecha Terrén fue una activa dirigente de las jóvenes universitarias de la Acción Católica Argentina y de la Confederación Católica de Educadores. En el año 1945, con veinticinco años, egresó con diploma de honor como profesora en Historia de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Tempranamente, sus inquietudes académicas supieron amalgamar con su honda fe católica asumiendo responsabilidades y cargos de importancia tanto en los ámbitos laicos como católicos. Así, el cardenal Santiago Luis Copello le otorgo en 1941 y 1945 la licencia para leer libros prohibidos, y en 1948 el permiso para brindar enseñanza religiosa en los colegios de la Ciudad de Buenos Aires. Asumió con gran compromiso el debate de su época: “educación laica y libre”, luchando incansablemente por la autorización de las universidades de gestión privada como servicio de reconocimiento público. El 18 de junio de 1950 publicó en el periódico El Pueblo la nota Conciencia de la historia, y en 1960 el folleto Libertad de enseñanza y monopolio estatal. Entre sus papeles se encuentra además el manuscrito de la conferencia En torno a la inquisición junto con los volantes de la presentación en el marco de la Acción Católica Argentina (1953). Participó en numerosos congresos, jornadas, seminarios, algunos de ellos: Primer Congreso de Enseñanza Religiosa (1953), Congreso Internacional de Educación Media (1957), rol de observadora en el Seminario Interamericano de Libertad de Enseñanza (1957), rol de Profesora en la Comisión Promotora de las Jornadas de Educación Media con el (1958), entre muchos otros.
En el ámbito público fue profesora de Historia, Religión, Moral, Instrucción Cívica, Geografía y Castellano en establecimientos educativos oficiales y adscriptos entre las décadas del 1940 y 1960; profesora de Historia Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (1952-1954), miembro de la Junta de Clasificación de Docentes de Enseñanza media, Zona 2 (1963-1965) y Adscripta –con funciones docentes- a la Secretaría Privada del Secretario de Estado de Cultura y Educación y Justicia (1963-1965). Asimismo, el Ministerio de Educación y Justicia le encomendó en 1961 la misión de estudio de los métodos de enseñanza y procurar material educativo para el Servicio Nacional de Planeamiento Integral de la Educación; y en 1965, la misión de estudio de la organización y funcionamiento de los institutos de formación de maestros y profesores de Enseñanza Media y Superior. En el año 1967 presentó el informe sobre la labor desarrollada en las universidades de Michigan, Georgetown, Columbia, Harvard, Mc Gill (Montreal) y en el Instituto Tecnológico de Massachussets. Un detalle exhaustivo de sus membresías, participación en congresos y actividades puede encontrarse en la Serie 2.1 del Fondo Mecha Terrén.
Con este itinerario académico llegó en 1966 a la Universidad del Salvador como profesora de Historia de la Educación y de Educación Comparada en el Departamento de Ciencias de la Educación, y desde 1968 fue Directora de dicho Departamento. La USAL le brindó el espacio donde verter tanto la pasión por la educación católica, como su afinidad espiritual con los padres jesuitas. Encontró en la Compañía de Jesús dos maestros, el padre Jorge Bergoglio con quien entabló una profunda y leal amistad durante toda su vida, y el padre Ismael Quiles. El 31 de julio de 1979 constituyó, junto a otros profesores y amigos del padre Quiles, la Fundación Ser y Saber con la finalidad de promover el estudio y la difusión de su filosofía In-sistencial. Fue presidente de la Fundación hasta el final de sus días, organizando de manera denodada Coloquios en el país y en el extranjero, y realizando nuevas ediciones de la obra del R.P. Ismael Quiles, SJ. En la actualidad dicha Fundación se encuentra vigente en el marco de la Universidad del Salvador (https://quilesfundserysaber.org/). Un año antes, el 24 de septiembre 1978, el entonces superior provincial de la Compañía de Jesús, padre Jorge Mario Bergoglio le otorgó la Carta de Hermandad, un valioso reconocimiento de la Orden fundada por San Ignacio de Loyola. La fecunda amistad con los padres jesuitas puede constatarse en la correspondencia mantenida con ellos, la que se reúne en una subserie específica en este fondo documental.
Abrazó un tenaz compromiso con la Universidad, a la que le dedicó hasta 12 horas diarias de trabajo. Aquí su actuación en la USAL:
1966 docente en el departamento de Ciencias de la Educación
1968 directora del departamento de Ciencias de la Educación
1974 Directora de carrera de Educación
1975-1978 y de 1980-1981 vicepresidenta a cargo de la presidencia de la Asociación Civil Universidad del Salvador.
1976-2002 (26 años) decana de la Facultad de Educación y Comunicación Social
1979-1980 vicerrectora académica
1980-1985 rectora, período en el que integró el Consejo de la Federación Internacional de Universidades Católicas
1996 recibe el doctorado Honoris Causa por la Universidad del Salvador.
Antes de fallecer el 17 abril de 2013, recibió el llamado telefónico de su siempre amigo, quien entonces era el papa Francisco, y del que se conservan numerosas declaraciones sobre “Mecha” Terrén, una mujer que “creyó que la disciplina es mejor que el propio proyecto”, y que supo ver que “lo más importante de una universidad era precisamente lo que menos permanece, los alumnos”.

